viernes, 27 de marzo de 2020

Síntesis de la clase 1


Un texto no es simplemente una secuencia de oraciones bien construidas, gramaticalmente correctas y relacionadas entre sí. Esa unidad gramatical es una unidad de lenguaje en uso, es decir, usamos el texto para comunicar en una situación determinada; su función es comunicativa y social. Por último, diremos que el texto tiene una propiedad fundamental: la coherencia, que permite que sea comprendido e interpretado.

No podemos hablar de textos absolutamente coherentes o incoherentes, sino de grados de coherencia. Esta propiedad es un fenómeno complejo, que abarca una serie de relaciones gramaticales y contextuales que hacen posible la comprensión del texto. Estos diferentes aspectos de la coherencia son los siguientes:

  •         Coherencia temática: se refiere a la unidad de tema que debe tener el texto. Cuando leemos, debemos poder descubrir de qué habla el texto, cuál es su macroestructura o significado global, su tema. Además, en el texto ese tema debe ir progresando.
  •          Relación lógica de todo elemento del texto con su referente: todo texto se refiere a una materia o porción de la realidad, y todos sus elementos deben estar lógicamente conectados con esa materia de la que el texto habla.
  •        Coherencia sociocultural o consistencia en género: todo texto debe respetar  el formato global o superestructura del género discursivo al que pertenece.
  •          Coherencia situacional o consistencia en registro: el texto debe adecuar su estilo y elecciones lingüísticas a la situación de comunicación en la que se encuadra.·        
  •    Coherencia local o cohesión: en todo texto deben establecerse relaciones semánticas o de significado entre los elementos que lo forman. Estas relaciones se expresan mediante recursos léxicos y gramaticales que conectan esos elementos. La cohesión actúa en un nivel microestructural, es decir, materializa los vínculos entre las pequeñas partes que forman el texto y que lo van tejiendo.

Aunque algunos autores presentan la coherencia y la cohesión como dos propiedades diferentes, una que actúa en un nivel más profundo y otra en un nivel más superficial, nosotros preferimos considerar la coherencia como una noción amplia, que incluye las relaciones de cohesión, además de otros aspectos. Así lo consideran autores como Roselló Verdeguer, Salvio Menéndez, Calsamiglia Blancafort y Tusón Vals, Marro y Dellamea.

Fíjense en los siguientes textos. ¿Cumplen con todos los aspectos que abarca la coherencia textual? ¿En qué aspecto o aspectos falla cada párrafo?

1-Hoy hacía tanto calor que tuve que encender el ventilador. No obstante, los medicamentos a veces producen enfermedades en lugar de curarlas. Por estos motivos Juan decidió que este año no irá de vacaciones a Brasil.[1]

2-Para hacer la torta de galletitas, primero tome avena y únala con chocolate caliente; agregue arsénico. Luego abra los paquetes de galletitas y unte estas con la pasta. Por último, haga torres con las galletitas y colóquelas en una fuente chata, dando al conjunto  forma de torta. Disfrute con sus amigos de esta rica torta acompañándola con exquisito té.[2]

3-Muerte de un viajante de Arthur Miller es una de esas obras que rápidamente ganó la adhesión de todos los públicos en infinidad de países. Son raros los espectadores de teatro que no la conozcan. Efectivamente, la obra de Miller se ha transformado en un clásico del siglo XX; Willy Loman, su protagonista, es uno de los antihéroes más conocidos del teatro. ¿Y en qué radica su vigencia? En la enorme vitalidad de un texto que, aunque estrenado a finales de los años ’40, posee una teatralidad poderosa. Se trata de la historia de un tipo que aspira a una vida mejor, pero que sueña con un mundo que ya fue; que espera que su hijo sea un triunfador, pero que fracasa inexorablemente, producto de su propia ilusión. Muerte de un viajante es la narración del fracaso de las ilusiones, de todos esos castillos de aire que, confrontados con la realidad, se desvanecen.

4- Es necesario reconocer que cuando el tango comenzó a decaer, en la década del 60, quienes continuaron con el tango fueron los bailarines profesionales. Los bailarines profesionales tuvieron la virtud de enseñar el tango a los pocos que todavía querían asomarse al misterioso mundo de la intimidad del tango. Los bailarines profesionales no pudieron transmitir el sentimiento que se baila, el sentimiento que bailaron nuestros padres y abuelos. Nuestros padres y abuelos sabían que en el tango, como en el amor, no hay dos cuerpos, ni hay un cuerpo que mande, sino que el dos se disuelve en una unidad rítmica y sensible. Hoy, y ya desde hace unos años, parece que el tango está en pleno proceso de recuperación.




[1] Ejemplo extraído de Marro y Dellamea (1993). “El texto como unidad superior”. En Producción de textos (pp. 322-337). Buenos Aires: Fundación Hernandarias.

[2] Ejemplo adaptado de Marro y Dellamea, op.cit.

Reflexionemos un poco sobre cada uno de estos textos y su grado de coherencia.

El texto 1 no parece ser muy coherente. ¿Cuál es su tema? No podemos definirlo; habla de tres cosas diferentes, aparentemente sin ninguna conexión: del clima, de las medicinas y del viaje a Brasil de Juan. Este texto, entonces, carece de coherencia temática, porque no tiene unidad de tema ni una progresión de la información sobre ese tema.

El texto 2, en cambio, sí tiene coherencia temática; al leerlo sabemos que su tema es la preparación de una torta. Sin embargo, hay un par de aspectos de este texto que hacen que su grado de coherencia disminuya:
-En primer lugar, aparece el “arsénico”, que es un veneno. ¿Es lógico que este elemento se incluya en una receta de cocina? No, salvo que se tratara de un texto humorístico, por ejemplo. Es decir, en este texto hay un elemento que no guarda una relación lógica con el referente, es decir, con aquello a lo que el texto se refiere.
-En segundo lugar, esta receta no responde exactamente al formato global o superestructura del género receta. Las recetas siempre se presentan organizadas en partes bien diferenciadas: ingredientes con sus cantidades, pasos para la preparación, cocción. En este caso, vemos que los ingredientes no se enumeran al principio, y tampoco se determina la cantidad necesaria de cada uno de ellos. Podemos decir entonces que esta receta carece de coherencia sociocultural o consistencia en género.

El texto 3 nos parece, apenas lo leemos, mucho más coherente que los anteriores: tiene coherencia temática, no hay elementos ilógicos, se trata de una reseña y cumple con los rasgos de este género. Sin embargo, vemos que aparecen un par de expresiones que no nos suenan bien: en un texto que utiliza un registro formal, desentona la palabra “tipo”, como así también la frase “ya fue”, que son bastante informales. Es decir, este texto tiene un problema con su coherencia situacional o consistencia en registro.

Por último, en el texto 4 se repiten mucho las mismas expresiones: “tango”, “bailarines profesionales”, entre otras. ¿Podríamos reemplazarlas en alguna de sus apariciones? Sí, claro, y lograríamos hacer más legible este texto; por ejemplo, al tango podríamos llamarlo “danza”. Tampoco hay mucha conexión entre las distintas oraciones. En fin, este texto no está bien entramado, se torna repetitivo y molesto para su lectura. Le falta coherencia local o cohesión.

En nuestra clase próxima, volveremos sobre el tema de la cohesión para estudiar sus recursos.

Mientras tanto, la bibliografía que pueden consultar para profundizar  en las definiciones de texto y de coherencia es la siguiente:
Roselló Verdeguer, Jorge (2015, enero). El texto y sus propiedades: algunas consideraciones de carácter práctico. En Revista de estudios filológicos, 28. Recuperado de:

En cuanto a la tarea de esta clase, búsquenla en la etiqueta “Tareas”, que los llevará hasta la entrada “Tareas de la clase 1”. Allí encontrarán la consigna para escribir dos textos.


miércoles, 18 de marzo de 2020

Presentación del Blog 2020


¡Hola, estudiantes!

Ante todo, nos presentamos. Somos las profesoras de Taller de Comprensión y Producción de Textos, Graciela Progano (profesora titular) y Gloria Vitale (profesora adjunta). Les damos la bienvenida a este blog que nos será de gran utilidad para la cursada del taller.

Aquí encontrarán clases, materiales y tareas que los ayudarán a comprender y ejercitar los contenidos de la materia. Aquí también subiremos los trabajos prácticos que tendrán que hacer en el momento de ser evaluados.

Verán que la etiqueta “Bibliografía” los llevará a las lecturas obligatorias de las tres unidades en las que se divide el programa, con sus enlaces correspondientes. Nosotras les avisaremos qué textos tienen que consultar para cada clase.

En cuanto al programa, los invito a leerlo para ir haciéndose una idea de cuál es el recorrido que nos espera en este cuatrimestre; búsquenlo en la etiqueta “Programa”.

Un taller es un tipo especial de materia, más práctica que teórica. ¿Qué se hace en un taller? Se trabaja y, mientras se trabaja, se aprende. Así, los conocimientos los irán adquiriendo en la medida en que vayan cumpliendo con las tareas y aclarando las dudas que surjan en ese trabajo paulatino. Esperamos que tengan muchas ganas de leer y escribir, dos prácticas fundamentales para la tarea de comunicadores que han elegido como camino. Nos entusiasma acompañarlos en este camino, facilitarles estrategias útiles para comprender e interpretar textos, y ayudarlos a encontrar formas personales de expresión escrita.