viernes, 30 de abril de 2021

Material para clase 8

 

La Nación / Opinión/ Carta de lectores

 28/05/20

La obra de Gauguin

Señor Director:

 En el artículo "¿Perverso o genio?", del 24 del actual, se cita la pregunta que se hace una cronista de The New York Times : "¿Es tiempo de cancelar a Gauguin?". Esta cancelación se haría en virtud de que Gauguin se casó con dos jóvenes en Tahití. No me consta que las haya destratado. No hay pormenores de esto. Tampoco hay falta de respeto en las maravillosas imágenes femeninas de Gauguin. La trasnochada feminista que pretende "cancelar" a un genio se olvidó de citar que Gauguin abandonó a su esposa y cinco hijos cuando era un exitoso agente de bolsa, para dedicarse a la pintura. Es claro que esto me parece inaceptable. También me parece injusto que la sociedad condenara al pintor a la indiferencia, el desprecio, la miseria y lo dejara morir solo y enfermo. Así murió Gauguin, solitario en una miserable choza hecha con ramas. Al frente de su vivienda había un cartel que rezaba "Casa del Placer". A despecho de la poco feliz sugerencia canceladora, la obra de Gauguin nos sigue deparando un enorme placer estético. Nos legó cantidad de maravillosas obras, que marcaron un camino en la historia del arte. En 2018, se exhibieron en la calle carteles con desnudos de Egon Schiele. La pacatería hizo que se tapara el sexo de las figuras. Parece que no se evolucionó mucho desde que el papa Pío V encomendó tapar el sexo de los desnudos de la Capilla Sixtina, obra de... ¡Miguel Ángel!

 "Si nadie se opone a esto, los fascistas de la cultura van a terminar prohibiendo todas las obras de arte de la cultura occidental" (Steve Cuozzo, The New York Times ).

 Pobre Gauguin.

Horacio Vodovotz

DNI 4.400.219

 


 Las redes: diversidad simplificada

 

Julián Gallo

PARA LA NACION

DOMINGO 18 DE SEPTIEMBRE DE 2016

 

Este año, el famoso sociólogo polaco Zygmunt Bauman dijo en una entrevista al diario El País de España: "La diferencia entre la comunidad y la red es que tú perteneces a la comunidad pero la red te pertenece a ti. Puedes añadir amigos y puedes borrarlos, controlas a la gente con la que te relacionas. (...) En las redes es tan fácil añadir amigos o borrarlos que no necesitas habilidades sociales".

Si lo leés distraído, lo que Bauman dice puede sonar bien. Eso de "Tú le perteneces a la comunidad pero la red te pertenece a ti" parece un mantra. Pero es probable que esté equivocado. La red no nos pertenece (pregúntenle a alguien que haya sido sancionado por Facebook si la red le pertenece o él le pertenece a la red). Es cierto que tenemos algunas facultades para sumar y eliminar relaciones, pero esa edición exige de una enorme prudencia y habilidad social porque puede tener consecuencias auténticas sobre la vida real. Rechazar o eliminar a una persona no es siempre, como supone Bauman, un movimiento impune.

Hoy las redes sociales son el sistema operativo mundial de las relaciones humanas. Un medio que nos da capacidades que se parecen al mismo tiempo al espiritismo, la telepatía y al espionaje. Las redes nos conectan con seres ausentes expandiendo la expresión de nuestra vida mental mucho más allá de nuestro mundo físico. En ese intercambio se construye gran parte de nuestra nueva identidad. Como sucede con la realidad aumentada, ahora somos el resultado exacto del acoplamiento entre dos mundos, el presencial y el virtual.

Bauman sostiene que la edición de relaciones culmina creando guetos donde todos piensan lo mismo y las posiciones se radicalizan. Sin embargo, parece que las cosas suceden exactamente al revés. Ahora sabemos mucho más de los que piensan distinto que antes.

Al contrario de lo que pasa en los contactos presenciales, que nos imponen un tipo de intercambio cauteloso que busca alinearse con la opinión de la mayoría por temor al aislamiento, en las redes -por la actitud incauta de escribir o publicar fotos a solas y desde el teléfono- es muy común que seamos transgresores y digamos lo que pensamos de verdad. Por eso nunca antes como ahora tuvimos que lidiar con tantas personas que piensan distinto de nosotros. Leemos gente que publica ideas que nos resultan demenciales, o apoya a personas o a causas que consideramos inaceptables, o gusta de lo que despreciamos. Raramente pasa algo así en una comunidad presencial llena de tácticas de fuga elegantes. La radicalización en las redes no surge de estar rodeados por gente que piensa lo mismo, sino de la provocación mental que significa enfrentarnos con los que piensan muy distinto. Es eso lo que produce la red: diversidad simplificada.

En un video de 1950 que circula en Facebook con más de cuatro millones de vistas, Bertrand Russell deja un mensaje al futuro que resulta una premonición: "En este mundo, que cada vez se vuelve más y más estrechamente interconectado, tenemos que aprender a tolerarnos unos a los otros". Russell tenía razón: a mayor interconexión se requiere más tolerancia porque hay más enfrentamientos. Bauman está equivocado.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/las-redes-diversidad-simplificada-nid1938133

 

 

 Elogio de la dificultad

de Guillermo Martínez

 

Hay libros arduos cuya lectura se parece a un martirio. Conquistarlos, sin embargo, depara la felicidad de las victorias secretas.

     Cada vez que se habla de lectura, maestros, escritores y editores se apresuran a levantar las banderas del hedonismo, como si debieran defenderse de una acusación de solemnidad, y tratan de convencer a generaciones de adolescentes desconfiados y adultos entregados a la televisión de que leer es puro placer. Interrogados en suplementos y entrevistas hablan como si ningún libro, y mucho menos los clásicos, desde Don Quijote a Moby Dick, desde Macbeth a Facundo, les hubiera opuesto nunca resistencia y como si fuera no sólo sencillo llegar a la mayor intimidad con ellos, sino además, un goce perpetuo al que vuelven todas las noches.

   La posición hedonista es, por supuesto, simpática, fácil de defender y muy recomendable para mesas redondas porque uno puede citar de su parte a Borges: "Soy un lector hedónico: jamás consentí que mi sentimiento del deber interviniera en afición tan personal como la adquisición de libros, ni probé fortuna dos veces con autor intratable, eludiendo un libro anterior con un libro nuevo...".

   Y bien, yo me propongo aquí la defensa más ingrata de los libros difíciles y de la dificultad en la lectura. No por un afán especial de contradicción, sino porque me parece justo reconocer que también muchas veces en mi vida la lectura se pareció al montañismo, a la lucha cuerpo a cuerpo y a las carreras de fondo, todas actividades muy saludables y a su manera placenteras para quienes las practican, pero que requieren, convengamos, algún esfuerzo y transpiración. Aunque quizá sea otro deporte, el tenis, el que da una analogía más precisa con lo que ocurre en la lectura. El tenis tiene la particular ambivalencia de que es un juego extraordinario cuando los dos contrincantes son buenos jugadores, pero se vuelve patéticamente aburrido si uno de ellos es un novato, y no alcanza a devolver ninguna pelota. Las teorías de la lectura creen decir algo cuando sostienen el lugar común tan extendido de que es el lector quien completa la obra literaria. Pero un lector puede simplemente no estar preparado para enfrentar a un determinado autor y deambulará entonces por la cancha recibiendo pelotazo tras pelotazo, sin entender demasiado lo que pasa. La versión que logre asimilar de lo leído será obviamente pálida, incompleta, incluso equivocada. Si esto parece un poco elitista basta pensar que suele ocurrir también exactamente a la inversa, cuando un lector demasiado imaginativo o un académico entusiasta lanza sobre el texto, como tiros rasantes, conexiones, interpretaciones e influencias en las que el pobre escritor nunca hubiera pensado.

   En todo caso la literatura, como cualquier deporte, o como cualquier disciplina del conocimiento, requiere entrenamiento, aprendizajes, iniciaciones, concentración. La primera dificultad es que leer, para bien o para mal, es leer mucho. Es razonable la desconfianza de los adolescentes cuando se los incita a leer aunque sea un libro. Proceden con la prudencia instintiva de aquel niño de Simone de Beauvoir que se resistía a aprender la "a" porque sabía que después querrían enseñarle la "b", la "c" y toda la literatura y la gramática francesa. Pero es así: los libros, aún en su desorden, forman escaleras y niveles que no pueden saltearse de cualquier manera. Y sobre todo, sólo en la comparación de libro con libro, en las alianzas y oposiciones entre autor y autor, en la variación de géneros y literaturas, en la práctica permanente de la apropiación y el rechazo, puede uno darse un criterio propio de valoración, liberarse de cánones y autoridades y encontrar la parte que hará propia y más querida de la literatura.

   La segunda dificultad de la lectura es, justamente, quebrar ese criterio; confrontarlo con obras y autores que uno siente en principio más lejanos, exponerse a literaturas antagónicas, impedir que las preferencias cristalicen en prejuicios, mantener un espíritu curioso. Y son justamente los libros difíciles los que extienden nuestra idea de lo que es valioso. Son esos libros que uno está tentado a soltar y sin embargo presiente que si no llega al final se habrá perdido algo importante. Son esos libros contra los que uno puede estrellarse la primera vez y sin embargo misteriosamente vuelve. Son a veces carromatos pesados y crujientes que se arrastran como tortugas. Son libros que uno lee con protestas silenciosas, con incomprensiones, con extrañeza, con la tentación de saltear páginas. No creo que sea exactamente un sentimiento del deber, como ironiza Borges, lo que nos anima a enfrentarnos con ellos, e incluso a terminarlos, sino el mismo mecanismo que lleva a un niño a pulsar "enter" en su computadora para acceder al siguiente nivel de un juego fascinante. Ellos no ocultan su orgullo cuando se vuelven diestros en juegos complicados ni los montañistas se avergüenzan de su atracción por las cumbres más altas.

   Hay una última dificultad en la lectura, como una enfermedad terminal y melancólica, que señala Arlt en uno de sus aguafuertes: la sensación de haber leído demasiado, la de abrir libro tras libro y repetirse al pasar las páginas: pero esto ya lo sé, esto ya lo sé. Los libros difíciles tienen la piedad de mostrarnos cuánto nos falta.

 (Publicado en Clarín, el 22/4/2001)

 

El árbitro

            El árbitro es arbitrario por definición. Este es el abominable tirano que ejerce su dictadura sin oposición posible y el ampuloso verdugo que ejecuta su poder absoluto con gestos de ópera. Silbato en boca, el árbitro sopla los vientos de la fatalidad del destino y otorga o anula los goles. Tarjeta en mano, alza los colores de la condenación: el amarillo, que castiga al pecador y lo obliga al arrepentimiento, y el rojo, que lo arroja al exilio. Los jueces de línea, que ayudan pero no mandan, miran de afuera. Solo el árbitro entra al campo de juego; y con toda razón se persigna al entrar, no bien se asoma ante la multitud que ruge.

            Su trabajo consiste en hacerse odiar. Única unanimidad del fútbol: todos lo odian. Lo silban siempre, jamás lo aplauden. Nadie corre más que él. Él es el único que está obligado a correr todo el tiempo. Todo el tiempo galopa, deslomándose como un caballo, este intruso que jadea sin descanso entre los veintidós jugadores; y en recompensa de tanto sacrificio, la multitud aúlla exigiendo su cabeza. Desde el principio hasta el fin de cada partido, sudando a mares, el árbitro está obligado a perseguir la blanca pelota que va y viene entre los pies ajenos. Es evidente que le encantaría jugar con ella, pero jamás esa gracia le ha sido otorgada. Cuando la pelota, por accidente, le golpea el cuerpo, todo el público recuerda a su madre. Y sin embargo, con tal de estar ahí, en el sagrado espacio verde donde la pelota rueda y vuela, él aguanta insultos, abucheos, pedradas y maldiciones.

            A veces, raras veces, alguna decisión del árbitro coincide con la voluntad del hincha, pero ni así consigue probar su inocencia. Los derrotados pierden por él y los victoriosos ganan a pesar de él. Coartada de todos los errores, explicación de todas las desgracias. Los hinchas tendrían que inventarlo si él no existiera. Cuanto más lo odian, más lo necesitan.

            Durante más de un siglo, el árbitro vistió de luto. ¿Por quién? Por él. Ahora disimula con colores.

Eduardo Galeano

 

 

Recuperatorio del Primer Parcial domiciliario 2021

 Quienes tengan que recuperar el Primer parcial, es decir, quienes no pudieron aprobar el TP1, sigan el siguiente enlace para ir al texto "Yo robot. Ante el espejo de la identidad virtual" de Leonardo Tarifeño, publicado en La Nación el 6/06/16:


http://www.lanacion.com.ar/1906032-ante-el-espejo-de-la-identidad-virtual

Luego resuelvan las siguientes consignas:


1-Antes de leer el texto, observen el paratexto y respondan:
 ¿qué elementos paratextuales se pueden reconocer?,
 ¿dónde salió publicado?,
 ¿quién es su autor?,
 ¿de qué tipo de texto se tratará (narrativo, explicativo, argumentativo, descriptivo) y qué registro utilizará el autor? Justifiquen la respuesta.


2-Lean detenidamente el texto. ¿Confirman o no la hipótesis que propusieron en la pregunta anterior acerca del tipo textual y el registro? Justifiquen.

3- Busquen en el diccionario los vocablos desconocidos, y anoten la acepción adecuada para el contexto en que aparecen. Digan qué fuente utilizaron.

4- Resuman el texto en no más de 10 líneas y elaboren su mapa conceptual. 

5-Expliquen el por qué de su título.

6- En el texto, el autor menciona varias películas de ciencia ficción distópica; indiquen cuáles son y expliquen por qué  lo hace.

7-Planifiquen y redacten en 20-25 líneas uno de los siguientes textos propuestos:

a)   un texto narrativo (en forma de cuento o de noticia) en el que cuenten un hecho imaginario que pudo haber ocurrido como consecuencia de las transformaciones que producen los avances tecnológicos en nuestra sociedad. Pongan un título e incluyan una imagen que esté relacionada con el texto, con su epígrafe.

b)   un texto de opinión en el que defiendan una idea personal sobre el tema de cómo las tecnologías afectan y modifican al ser humano. Pongan un título e incluyan una imagen que esté relacionada con el texto, con su epígrafe.

Entreguen el plan  y el texto final, teniendo en cuenta la coherencia, la cohesión y  las normas del discurso escrito. 


lunes, 26 de abril de 2021

Material para clase 7

 

Tipos de argumentos

En los siguientes textos, rastreen las técnicas de argumentación empleadas:

 a) En el actual contexto de recesión y de carencias elementales para un alto porcentaje de la población, ¿qué prioridad debería asignársele al tema de la conectividad de la población? Como señalan Nicholas Burbules y Thomas Callister en su libro Educación: riesgos y promesas de las nuevas tecnologías de la información: “Si los recursos son escasos, ¿cómo deberían sopesar las sociedades o comunidades más pobres los posibles beneficios de la alta tecnología comparados con las rutas, los sistemas de agua corriente y cloacas, la salud pública y el adecuado abastecimiento de comida? La obsesión por conectarse es uno de los muchos lujos con los que una gran cantidad de personas en el mundo ni siquiera puede soñar”.

(fragmento de un artículo de Carmen Ramos, en La Nación, 8/7/2002)

 

b)Mientras Tolkien opina que los estudiosos del folklore caen en una “simplificación” al ver en las historias de hadas una combinación de motivos que se repiten en todas ellas y que hacen que todas sean “una misma historia”, para otros escritores como Italo Calvino se hace evidente que justamente esos motivos repetidos son los que construyen estos cuentos como una verdadera “explicación general de la vida”: Esta universalidad de los cuentos de hadas la ve Calvino en que son como “catálogos” de las vidas de los seres humanos, y entonces va a enumerar algunas de las estaciones en ese viaje del destino humano: “(...) la juventud, desde el nacimiento que a menudo trae consigo un augurio o una condena, al alejamiento de la casa, a las pruebas para llegar a la adultez y la madurez, para confirmarse como ser humano.”

Ahora bien, de acuerdo con esta definición, ¿puede considerarse el relato que nos ocupa [Edward Scissorhands] como cercano al cuento de hadas? Sí, ya que reconocemos en el diseño planteado por Calvino los pasos de nuestro héroe. Su nacimiento le trajo la condena de su aislamiento, al quedar solo e ignorante del afuera. Siguió el alejamiento de su lugar de origen, y las difíciles pruebas por las que debió pasar en su camino de crecimiento. Finalmente, el encuentro del amor que sufre como un bien imposible de conservar, es no obstante lo que lo salva.

 

c) Es posible concebir un plan racional para acabar con el analfabetismo en nuestro país. De hecho, una nación como Venezuela, partiendo de índices mucho mayores de analfabetismo, ha implementado campañas de educación en las cuales los docentes se trasladaban a los lugares más carenciados y alejados de los centros educativos. De ese modo, a través de la decisión de asignar mayor presupuesto a la contratación de docentes especializados, consiguió disminuir considerablemente el porcentaje de población sin escolaridad.

 

d) Muchas veces hemos escuchado decir que “tenemos los gobiernos que nos merecemos”. Me atrevo a afirmar que es cierto, si pienso en los motivos que habitualmente nos llevan a votar a uno u otro candidato: ¿es carismático?, ¿usa patillas?, ¿parece un buen hombre?, ¿es posible que, votando a este, no gane el que yo no quiero que gane? En fin, nadie se ocupa de analizar a fondo las propuestas de cada candidato y su posibilidad de concreción.

 

e) Sin duda la complementación entre la lectura y la exposición a los medios audiovisuales (TV, Internet), hace a los niños más completos en cuanto a sus habilidades. Prueba de esto es la rapidez mental y la capacidad de realizar múltiples tareas simultáneas que hoy demuestran los chicos en edad escolar, al menos en centros urbanos, y que supera ampliamente los niveles de generaciones anteriores que se educaron solo a través del libro.

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martes, 13 de abril de 2021

Material para clase 6

 

Secuencias textuales y géneros discursivos


Clarín – Sociedad

5/01/11

Una nena de diez años descubrió una supernova

Es de Canadá y fue reconocida por la Sociedad Real de Astronomía.

“Una nena canadiense de 10 años, aficionada a la astronomía como su padre, descubrió una supernova y se convirtió en la persona más joven en hacer esta clase de hallazgos”, anunció la Sociedad Real de Astronomía de Canadá.

Kathryn Aurora Gray, que vive en Nouveau-Brunswick, trabajaba con su padre y examinaba en la computadora imágenes de galaxias lejanas captadas por un telescopio . Así fue como descubrió una supernova de magnitud 17 en la galaxia UGC 3378, a 240 millones de años luz de la Tierra, en la constelación de la Jirafa.

Las supernovas son explosiones de estrellas que tienen una masa superior a la del Sol. Se caracterizan por ser un potente aumento de luminosidad de una gran estrella, debido a su explosión. Dan la impresión de ser el preludio a la formación de una nueva estrella, pero en realidad son el resultado de su desaparición violenta. Estas explosiones son el origen de la mayoría de los elementos químicos que constituyen los planetas.

El hallazgo fue registrado como “Supernova 2010lt” y confirmado rápidamente por la oficina central de la Unión Astronómica.

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Amazonia: quieren secar nuestra lluvia de invierno

por Marina Aizen, en Revista Anfibia (nota adaptada)

¿Qué conexión existe entre el perfume de las flores de la Amazonia con la lluvia que cae en invierno en Buenos Aires? La respuesta parece tan mágica como intrigante la pregunta. Y la explicación son los ríos voladores. Estos son grandes masas de agua que se desplazan en forma de vapor desde la selva, un fenómeno que ocurre gracias a una conjunción de factores: la inmensidad de la riqueza biológica del bosque, la luz solar, los vientos y la potente pared de 6 mil metros llamada cordillera de los Andes. Los ríos voladores son los que permiten que gran parte de la Argentina, Paraguay, el sur de Brasil y Uruguay no tengan estación seca, como ocurre en el centro de Brasil. O que los Andes desde Bolivia a Venezuela puedan retroalimentar sus glaciares.

-¿Cómo funcionan estos ríos?- le pregunto a Carlos Nobre, científico de la Universidad de San Pablo.

-Son un transporte de vapor de agua que contribuye a la formación de lluvias todo el año, pero principalmente en la época de invierno – me responde quien es famoso mundialmente por sus estudios sobre el vínculo entre los biomas y la atmósfera. 

El fenómeno de los ríos voladores demuestra cuán complejo e intrincado es el planeta interconectado en el que vivimos: no solo por la globalización, sino por las relaciones que existen entre el mundo vivo y el físico, que influye en quiénes somos, cómo nos comportamos, qué economía tenemos y hasta qué comemos. Cuando hablamos de la naturaleza, nada queda demasiado lejos, nada es ajeno.

En 2020, la deforestación en la Amazonía aumentó 55 por ciento respecto del (horroroso) 2019, que fue el año que se registraron 981.282 alertas de incendio. La voracidad de esos fuegos, que oscurecieron los cielos de San Pablo en pleno día, movilizó al planeta entero con el hashtag #PrayforAmazonia (recen por la Amazonia), pero además provocó algunas reacciones internacionales, como la del presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien amenazó con romper el acuerdo de la Unión Europea con el Mercosur, una advertencia aún hoy latente.

O sea que la destrucción de la Amazonia es un problema estratégico para toda América del Sur, como mínimo. Así como el bosque reproduce y perpetúa la existencia de la propia selva –con los árboles que transpiran humedad, las flores y las hojas que producen sus perfumes, el esplendor de sus aromas–, cuando los árboles y toda su fauna, incluyendo la microscópica, desaparecen con ella, se empieza a debilitar el resto del ecosistema. Ya se está viendo. Las temporadas de sequía son tres semanas más largas respecto de los años 80. Hay ejemplares muy antiguos que se están muriendo porque están adaptados a vivir en ambientes más húmedos. Estas señales nos están diciendo algo.

Los expertos mundiales están teorizando sobre el posible “punto de inflexión” de la gran ecoregión amazónica. El punto de inflexión o tipping point es el momento que, una vez que se atraviesa, te impide volver para atrás, a como eras antes. Por eso, el científico insiste en que si pasamos la frontera del 20 o el 25% de destrucción -hoy estamos en el 16-17%- todo el sistema colapsará. Y la Amazonia dejará de ser lo que es para transformarse en una gran sabana tropical. Es preocupante la tasa de mortalidad de los árboles que son típicos del clima muy húmedo. Tenemos que hacer llegar las tasas a cero de deforestación antes de 2030, según indican los especialistas. 

Si la ventana de tiempo nos está quedando chica, esto es mucho más que un hashtag. Acaso necesite también de la presión social y política de todos nosotros. La Amazonia no es un asunto de la soberanía de Brasil, como dice Bolsonaro. Se trata también de nuestra propia vida. Aquí, en casa. Lejos.

 

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¿Qué secuencias pueden reconocer en cada uno de los siguientes textos? ¿Qué elementos  ayudaron a diferenciar las secuencias?

Establezcan, si es posible, el género al que pertenece cada fragmento.

 

 1) Era un día luminoso y frío de abril y los relojes daban las trece. Winston Smith, con la barbilla clavada en el pecho en su esfuerzo por burlar el molestísimo viento, se deslizó rápidamente por entre las puertas de cristal de las Casas de la Victoria, aunque no con la suficiente rapidez para evitar que una ráfaga polvorienta se colara con él.

El vestíbulo olía a legumbres cocidas y a esteras viejas. Al fondo, un cartel de colores, demasiado grande para hallarse en un interior, estaba pegado a la pared. Representaba sólo un enorme rostro de más de un metro de anchura: la cara de un hombre de unos cuarenta y cinco años con un gran bigote negro y facciones hermosas y endurecidas. Winston se dirigió hacia las escaleras. Era inútil intentar subir en el ascensor. No funcionaba con frecuencia y en esta época la corriente se cortaba durante las horas de día. Esto era parte de las restricciones con que se preparaba la Semana del Odio. Winston tenía que subir a un séptimo piso. Con sus treinta y nueve años y una úlcera de várices por encima del tobillo derecho, subió lentamente, descansando varias veces. En cada descansillo, frente a la puerta del ascensor, el cartelón del enorme rostro miraba desde el muro. Era uno de esos dibujos realizados de tal manera que los ojos lo siguen a uno adondequiera que esté. EL GRAN HERMANO TE VIGILA, decían las palabras al pie. (…)

(Orwell, 1984)

 

2Condenado 43 años después

   El puertorriqueño Luis Armando Peña Soltren, quien en 1968 había secuestrado un avión de Panam que había salido de Nueva York con destino a Puerto Rico y lo había desviado a Cuba, fue condenado ayer por un juez federal de Manhattan a cumplir una pena de 15 años de prisión. Peña se había declarado culpable en marzo de 2010 después de regresar a EE.UU. desde Cuba, donde había vivido durante cuatro décadas, para enfrentarse a los cargos que se le imputaban.

(Clarín, 5/1/2011)

 

 3Un juego de los roles un tanto aburrido (por  L.M.H., en Clarín del 5/1/2011)

Hay que reconocer que resulta casi una rareza permanecer 90 minutos frente a la pantalla sin que se hable de la televisión ni se pronuncie la palabra escándalo. Hasta se podría hablar de originalidad en la propuesta si la misma no atrasara, por lo menos, una década. Se trata de “Los unos y los otros” (a las 15, por América), el nuevo talk show conducido por Andrea Politti.

Con una tribuna que participa, un panel de seminotables e invitados que vienen a presentar sus casos/temas, con oficio y horas de vuelo televisivo, la ex conductora de “Doce corazones” y “Cuestión de peso” hace lo que puede, que no es poco. Aunque en el balance final lo suyo sea lo más parecido a intentar achicar el agua del Titanic con un vasito de plástico.

 

4- Flores. 4 amb. Excelente esq., todo luz y sol. Living comedor en L. 3 dormitorios. Bcón. corrido. Baño completo. Gran cocina-comedor diario. Lav. sep. Dep.servicio. Sup.: 140 m2. Varela y Rivadavia.

 

5- CLIENTE. – ¿Aquí es la empresa de transportes?

     EMPLEADO. – Sí, señor. (Lo mira un poco como un entomólogo a un bicho).

       CLIENTE.  – Vea, yo tengo algunas cosas que trasladar de Buenos Aires a

     Pehuajó.

     EMPLEADO. (Abriendo un gran libro) – De Buenos Aires a Pehuajó.

     CLIENTE. – Sí. Varios efectos personales.

     EMPLEADO. – Muy bien. Si no hay más que efectos, paciencia. Siempre es lo

     mismo, qué le vamos a hacer.

     CLIENTE. (Con alguna sorpresa) – Sí, son ocho valijas grandes, una mesa de

     luz, un cajón de libros y un mono embalsamado.

(De “Nada a Pehuajó”, de Julio Cortázar)

 

6La modulación de la línea

La línea es un recurso del dibujo que permite mucha variedad de registro. Dibujar con la línea modulada significa realizar cambios en el ancho y en la intensidad de su trazado, y su objetivo es dar variabilidad a la línea y explicar así la fragilidad o solidez de los perfiles que describe. El trazado modulado es muy efectivo para describir el perfil del modelo, pero no se mantiene únicamente ahí, sino que atraviesa las formas, indicando la textura del objeto y la incidencia de la luz sobre este. Por lo tanto, aunque se trate de un dibujo completamente lineal, sin presencia de sombreado alguno, la intensidad y el grosor del trazo deben aportar información sobre el volumen del modelo que representa.

Pero no solo la intensidad y el grosor del trazo son importantes en la técnica de modulado; también lo es la dirección que este adopta o, lo que es lo mismo, la orientación que siguen las líneas que configuran la textura particular de cada dibujo.

Un ejemplo del valor de la línea de lápiz puede apreciarse en la obra de Egon Schiele (1890-1918), “Mujer desnuda sentada”.

(De: Narváez, Adriana [coord.], Curso práctico de dibujo y pintura, ed. Aguilar)

 

7. (…) De pronto, la puerta se abre de par en par. Irrumpe en la choza una ráfaga de frío aire marino; y un hombre, alto y moreno, entra, arrastrando detrás de sí unas redes rotas, empapadas de agua.

– Ya estoy aquí, Juana – exclama.

– ¡Ah! ¿Eres tú? – replica la mujer, y se interrumpe sin atreverse a levantar la vista.

– ¡Vaya nochecita!

– Es verdad. ¡Qué tiempo tan espantoso! ¿Qué tal se te ha dado la pesca?

–Es horrible, no he pescado nada. Lo único que he sacado en limpio ha sido destrozar las redes. Esto es horrible, horrible… No puedes imaginarte el tiempo que ha hecho. No recuerdo una noche igual en toda mi vida. No hablemos de pescar; doy gracias a Dios por haber podido volver a casa. Y tú, ¿qué has hecho sin mí?

Después de decir esto, el pescador arrastra las redes detrás de sí por la habitación, y se sienta junto a la estufa. (…).

(De “Pobres gentes”, de León Tolstoi)

 

 8Frozzen de melón

  • Sacarle una tapa al melón. Retirar la pulpa y descartar las semillas.
  • Reservar la cáscara entera. Licuar la pulpa con 350 cc de vino blanco,  un ramito de menta, una cucharada de jengibre rallado y, si se quiere, azúcar y hielo.
  • Servir dentro de la cáscara.

   

9- Medio ambiente, a la deriva

La necesidad  de incorporar al ambiente como política de Estado implica el deber, por parte del gobierno, de prever con antelación a su ejercicio determinadas líneas directrices que posibiliten a los ciudadanos saber cuáles son los puntos que se priorizarán en la materia.

Sobre la base de lo visto hasta ahora en los gobiernos de los Kirchner, carecemos de previsibilidad alguna en materia ambiental, aunque es justo reconocer que las anteriores gestiones también olvidaron el cuidado del ambiente. La orfandad de políticas previsibles y preservadoras del ambiente ha derivado en los resultados deficitarios que se han obtenido hasta la fecha.

Este rumbo sin previsibilidad ambiental, que sólo responde cuando emerge el conflicto (y siempre de manera espasmódica ante episodios largamente dilatados como Gualeguaychú), refleja con claridad que estamos ante una ausencia por parte del Estado de políticas en defensa del ambiente.

Abogamos una vez más entonces por direccionar las conductas estatales hacia estudios dedicados a la generación y aplicación de nuevas energías renovables, como la solar o la eólica, y apuntar al estudio de energía eléctrica para los automóviles, entre otros objetivos claros. No perdamos el tiempo, como hasta ahora, en materia ambiental.

(por Mariano Aguilar, en Clarín del 5/1/2011)

 

10- Manuel Belgrano

(...) Belgrano llegó a Buenos Aires en plena Anarquía del año XX ya seriamente enfermo de hidropesía. Esta misma enfermedad lo llevó a la muerte, el 20 de junio de 1820.

En su lecho final fue examinado por el médico escocés Joseph Redhead, que lo atendió en su casa; al no poder pagarle por sus servicios, pues en ese momento estaba sumido en la pobreza, Belgrano quiso darle un reloj como pago, ante la negativa del galeno a cobrarle, Belgrano tomó su mano y puso el reloj dentro de ella, agradeciéndole por sus servicios. Se trataba de un reloj de bolsillo con cadena, de oro y esmalte, que el rey Jorque III de Inglaterra había obsequiado a Belgrano.​

Murió en la pobreza a pesar de que su familia había sido una de las más acaudaladas del Río de La Plata antes de que Belgrano se comprometiera con la causa de la independencia.

 


lunes, 12 de abril de 2021

TP1: Primer parcial domiciliario 2021

 

Lean los dos textos siguientes:

 

 TEXTO 1 (adaptación)


La comunicación ambiental actual, ¿aliada u obstáculo?

 por Sofía María de Vedia

Asistente de Comunicación y Prensa (FARN, Fundación Ambiente y Recursos Naturales). Lic. en Publicidad y especialista en comunicación digital.

[Fuente: Informe ambiental 2020 de la FARN, Fundación Ambiente y Recursos Naturales. En línea, en: https://farn.org.ar/iafonline2020/articulos/6-3-la-comunicacion-ambiental-actual-aliada-u-obstaculo/ ]

 

En el siguiente artículo, escribo desde la subjetividad de una observadora. Aporto la mirada fresca de quien todavía se siente principiante en el extenso mundo del ambientalismo, y propongo la que creo es la manera más adecuada para revertir la realidad ambiental que vivimos.

De democratizar el conocimiento se trata

Para hacer frente a la urgente crisis climática y ecológica que atraviesa nuestro planeta, no caben dudas de que se requiere la adopción de políticas transformadoras con objetivos ambiciosos y a largo plazo. Pero además, es vital el involucramiento y la dedicación de todos los sectores de la sociedad. Esto, claro está, nos comprende también a quienes, desde distintas áreas y ámbitos, nos dedicamos a la comunicación ambiental.

Nuestro trabajo nos ubica en una posición privilegiada, pues tanto las personas que se desempeñan en los medios, como quienes formamos parte de equipos de comunicación en organizaciones de la sociedad civil u otros sectores, tenemos acceso a información valiosa, fidedigna, potente; el conocimiento está al alcance de nuestra mano. Del mismo modo, también contamos con herramientas que facilitan la divulgación de nuestros mensajes. No solo tenemos la posibilidad de contactar, muchas veces, directamente con los grupos tomadores de decisiones, y de recabar testimonios de personas y grupos afectados por problemas ambientales, sino que también podemos llegar a una gran cantidad de gente que cada vez más quiere leernos, escucharnos, y que incluso nos busca por lo que tenemos para decir.

Sin embargo, y a pesar de la enorme responsabilidad que significa la tarea de informar y dirigirse a las audiencias, existe un desafío adicional para la comunicación ambiental. Las cuestiones ambientales suelen estar fuertemente cruzadas por intereses económicos con consecuencias en la independencia de los medios de comunicación. Es habitual que los medios de comunicación decidan hablar o callar ante determinada situación de relevancia, escudándose detrás del discurso de la libertad de expresión, cuando lo que en verdad están haciendo es defender los intereses de empresas más poderosas que los financian a través de la pauta publicitaria (Avella y Rincón, 2018). De esta manera, utilizan todos sus dispositivos para marcar la agenda en el sentido que mejor les convenga. Los comunicadores también se ven envueltos en complejas paradojas entre preservar sus fuentes de trabajo y actuar con independencia.

El involucramiento de la ciudadanía en los reclamos por la defensa del ambiente es un motor fundamental para impulsar la puesta en marcha de acciones efectivas y concretas por parte de los Estados. Tal como expresa Cussianovich (2015), es verdad que existe una “corrección política” por parte de las personas –así como de las empresas y los Gobiernos– frente a las problemáticas ambientales. El concepto de “corrección política” explica el mecanismo mediante el cual la gente asegura sentirse preocupada por el planeta solamente porque entiende que es esa la reacción esperada. Pero es cierto también que esa preocupación es cada vez más real y genuina, y cada vez menos representa una posición apenas políticamente correcta. Gran parte de la sociedad ya se siente interpelada por la crisis ambiental, está dispuesta a cambiar hábitos y se preocupa por aportar de alguna manera a la causa. Sin embargo, las personas precisan hacerse de un conocimiento que en ocasiones no tienen disponible.

El motivo de esto último yace, en parte, dentro del propio mundo del ambientalismo y, en momentos como este en que no es posible contar con el apoyo de los medios de comunicación preponderantes porque se están ocupando de servir a los intereses económicos de grupos empresarios, cabe hacer un mea culpa. Es habitual que las conversaciones y debates relativos a la grave realidad de nuestro planeta se den únicamente dentro de un círculo cerrado, fiel, activo y con absoluto interés en la temática, que está integrado por organizaciones de la sociedad civil, investigadores, prensa especializada independiente, entre otros. En todo caso cuando las noticias trascienden estos círculos, es generalmente porque se trata de catástrofes. Es momento de revertir esta situación y hacer partícipe a la sociedad en general.

Es en este contexto que nuestra responsabilidad como agentes comunicadores se vuelve ineludible. Siempre con la innegociable convicción de que trabajamos en pos de la defensa del ambiente y los derechos humanos, nuestra labor tiene que teñirse de un rol de “traducción”. Debemos lograr bajar todo ese conocimiento técnico generado por especialistas, y colocarlo en un terreno más concreto, al alcance de todas las personas. Debemos dejar de lado las palabras difíciles y empezar a difundir mensajes claros que inviten a la acción. El desafío consiste en comunicar problemas complejos en lenguaje y formas sencillas, pero sin desvirtuar su contenido. Tenemos la urgente tarea de democratizar la información que se desprende de años y años de investigación, de destapar la información tendenciosa o parcial, ya que esta información tiene el potencial de ser usada por los distintos actores sociales para ponerle un freno a tanto daño ambiental; pero que de poco sirve si queda encapsulada entre unos pocos.

Las nuevas formas de comunicar

Desde finales del siglo pasado, los medios de comunicación y las formas de divulgar y consumir información se han visto fuertemente alteradas por la expansión tecnológica, la aparición de internet y más específicamente por el auge de las redes sociales. Su crecimiento significó que los medios tradicionales dejaron de ser las principales -o únicas- fuentes de generación y divulgación de contenidos. La comunicación dejó de responder al clásico modelo verticalista y unidireccional, en el que solamente unos pocos producían y distribuían la información, y mutó hacia a otro en el que coexisten múltiples generadores de contenido, e incluso la propia audiencia puede llegar a definir la agenda. Dejó de ser simplemente receptora, para pasar a ocupar también el lugar de emisora.

Como consecuencia del surgimiento de este nuevo esquema comunicacional -más horizontal y multidireccional-, nace lo que popularmente se conoce como “periodismo ciudadano”. Como ya se mencionó, este sienta sus bases en el hecho de que cualquier persona tiene el poder de generar o replicar contenidos de manera muy sencilla y en cuestión de segundos. Es preciso preguntarse, entonces, dónde queda la rigurosidad científica de todo aquello que se afirma, qué importancia se le da a la veracidad de las fuentes. En la era de la hiperconectividad, se cree que tener una primicia, generar el contenido más llamativo, o capturar segundos de la atención de un usuario inmerso en un océano de estímulos, importa a tal punto que se habilita un riesgoso “vale todo” y, en ese afán, se abandonan cuestiones tan básicas y fundamentales como es el compromiso a la divulgación de la información respaldada con datos. Por supuesto que estos puntos, por demás importantes, no deben perderse de vista y es preciso trabajar de manera constante para minimizarlos, respondiendo con pruebas ante la diseminación de noticias falsas o vacías de sustento.

Ahora bien, dejando de lado el debate totalmente válido respecto de qué hacen las compañías tecnológicas con los datos que recopilan de sus usuarios, las redes sociales como canales de comunicación representan, hoy por hoy, una importante expresión de la democratización de la información. Hay tres características primordiales que dan cuenta de ello. La primera es la masividad. Las redes sociales registran miles de millones usuarios en todo el mundo, que están interconectados entre sí. Esto genera redes inmensas que permiten multiplicar exponencialmente la información. En segundo lugar, está la inmediatez. Difundir mensajes es muy sencillo y es posible relatar todo lo que pasa prácticamente en el instante en que está sucediendo. Por último, la accesibilidad es innegable. La inmensa mayoría de las personas que habitamos la Tierra tenemos la puerta de entrada a estos volúmenes impresionantes de información, literalmente en la palma de la mano: ingresamos varias veces por día a verificar nuestras redes, simplemente haciendo unos pocos clics en nuestros teléfonos celulares. Ello, sin perjuicio de que persistan casos de falta de acceso a conectividad y redes, en nuestro país y en el mundo entero.

De este modo, las redes sociales y todas las nuevas herramientas tecnológicas se convierten en aliadas indispensables para la comunicación ambiental. Juegan un papel clave en la distribución de la información dentro de la sociedad y favorecen el tejido de redes de contención (Walter, 2008). Nos dan la oportunidad de estar en contacto con un público muy amplio y diverso, y nos permiten tomar las pulsaciones de la sociedad en general. Nos posibilitan encontrarnos con aquellas personas que viven en carne propia las consecuencias de la falta de políticas en favor del ambiente. Nos acercan a las juventudes que saben que su futuro y la posibilidad de gozar de un ambiente sano ya fueron hipotecados. Nos conectan con pueblos y comunidades que se movilizan casi silenciosamente, para reclamar que se garanticen sus derechos. En fin, habilitan la unidad entre grupos que se sienten atravesados por la crisis ecológica y que quieren actuar para generar cambios profundos.

Si nos referimos a los beneficios que representan los canales sociales para la comunicación ambiental, es menester resaltar también el uso que se hace de ellos para disciplinar la opinión pública respecto de algunas temáticas o desplazar algunas voces opositoras. Un estudio realizado por Amnistía Internacional (2018), reveló que personas y organizaciones defensoras de los derechos humanos fueron blancos recurrentes de agresivos ciberataques o acciones de trolling. De esta manera, se logra interferir en la proliferación de opiniones y  se conduce a la autocensura de las voces disidentes.

Reflexiones finales

La grave realidad ambiental que afecta nuestro planeta es una problemática urgente que atañe a todas las personas, y cada sector de la sociedad tiene su propia responsabilidad en la ardua tarea de revertir la crisis ecológica.

La cuestión ambiental muchas veces choca contra la realidad de intereses económicos de grupos empresarios y políticos que se valen de los medios de comunicación para acallar reclamos.

Haciéndonos cargo del lugar de privilegio en el que nos sitúa nuestra profesión, quienes nos dedicamos a comunicar y conservamos la autonomía para expresarnos libremente, debemos comprometernos a garantizar a la sociedad el acceso a la información clara, simple y valiosa. Del mismo modo, debemos adaptarnos a las nuevas formas de comunicación que proponen los avances tecnológicos y acompañar a una ciudadanía que ha tomado la posta de los reclamos ambientales y se vale de los canales digitales para expresarse.

En la lucha por la defensa del ambiente, todos los sectores necesitamos unos de otros, pues no se pueden conquistar derechos sin un enfoque integral y diverso.

Bibliografía:

Amnistía Internacional (2018). El debate público limitado. Trolling y agresiones a la libre expresión de periodistas y defensores de los derechos humanos en Twitter Argentina. Recuperado de: https://amnistia.org.ar/wp-content/uploads/delightful-downloads/2018/03/online-pre1.pdf

Avella, E. y Rincón, O. (2018). El poder mediático sobre el poder. Nueva Sociedad (276). Recuperado de: https://nuso.org/articulo/el-poder-mediatico-sobre-el-poder/

Cussianovich, E. (2015). Las actitudes políticamente correctas en favor del ambiente, Informe Ambiental FARN 2015 (pp. 301-312).

Walter, M. (2008). Nuevos conflictos ambientales mineros en Argentina. El caso Esquel (2002-2003). Revista Iberoamericana de Economía Ecológica. Vol. 8. (2008). REDIBEC, 2008. Recuperado de: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/engov/20130828052512/rev8_02.pdf

 

TEXTO 2

LA NACIÓN/ EDITORIALES/ MEDIOAMBIENTE

1 de febrero de 2021


Educación ambiental y desarrollo sostenible

Resulta necesario que las jóvenes generaciones tomen conciencia de la importancia de entender los costos de las acciones que perjudican el planeta.

 

El martes pasado, 26 de enero, se celebró en todo el planeta el Día Mundial de la Educación Ambiental, nacido en el año 1972 en ocasión de la Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, que tuvo lugar en Estocolmo, Suecia. Allí se reconoció la necesidad de que la educación ambiental se integrara en las agendas nacionales, dando lugar a la Carta de Belgrado. Publicada tres años después, en 1975, en ella se exponen los lineamientos principales de la educación ambiental, sus objetivos y principios, y se fijan metas ambientales.

Con el objetivo de promover este proceso educativo y ciudadano, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, conjuntamente con el Ministerio de Educación y las provincias, a través del Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema), promueve un proyecto integral de ley de educación ambiental cuyo objetivo es el establecimiento de presupuestos mínimos para la implementación de una política pública nacional en esta materia, basada en una Estrategia Nacional de Educación Ambiental (ENEA).

Con motivo de la celebración del referido día, varias reconocidas organizaciones ambientalistas reclamaron la aprobación de una ley de educación ambiental federal, ya que, si bien algunas provincias cuentan con su propia ley de educación ambiental, se requiere una estrategia a nivel nacional.

En la Argentina, la Constitución nacional, la ley de educación nacional y la ley general del ambiente contemplan la educación ambiental como un proceso fundamental para el ejercicio pleno de la ciudadanía. Es más, la propia ley general del ambiente define esa educación en su artículo 8° como "uno de los instrumentos de la política y la gestión ambiental en la Argentina". Las tres normas dictadas en ese sentido dan forma al contexto normativo general de la educación ambiental en nuestro país.

Al entrar en un nuevo siglo, los educadores ambientales deberían desarrollar nuevos conocimientos y técnicas que aborden las demandas de un panorama social y tecnológico complejo y en constante evolución, al tiempo que garanticen que la educación ambiental siga siendo relevante para las necesidades e intereses de la comunidad.

Todos estos desafíos requieren sin ninguna duda examinar los actuales métodos con que se investiga y capacita a los profesionales y educadores ambientales, así como la forma en que se comunica esa información al público en general. Es importante abordar la complejidad del tema y no intentar su simplificación.

En nuestro país, el Programa Escuelas Verdes del Ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fomenta el desarrollo sustentable a través de la educación y la gestión ambiental escolar. Se trata de un enorme desafío que, según los datos oficiales, hoy cuenta con más de 1900 escuelas comprometidas con el programa, 5388 supervisores, directivos, docentes y auxiliares capacitados y 588 mil alumnos formando parte de los proyectos. Con contenidos y recursos pedagógicos vinculados con el diseño curricular vigente, el citado programa brinda capacitación e impulsa acciones de divulgación y sensibilización para docentes a fin de integrar tan valiosos conocimientos al proceso de aprendizaje.

Por su parte, en el ministerio a cargo de Juan Cabandié se organizó una serie de actividades virtuales sobre temas de la agenda ambiental, como compostaje, uso sostenible de la biodiversidad con perspectiva de género, manejo del fuego, cambio climático y conservación, que pueden verse a través del canal de YouTube de esa dependencia oficial.

El cuidado del medio ambiente exige una aproximación integral y la educación es una herramienta esencial. Está comprobado que la educación de las personas genera una mayor conciencia y preocupación por el cuidado ambiental y promueve nuevas formas de protección del ambiente, preparando para entender los costos del impacto de las políticas y las actividades que pueden perjudicarlo. Afortunadamente, las jóvenes generaciones evidencian un mayor compromiso con estas cuestiones.

Promover la educación ambiental contribuye a su formación y confirma ser condición imprescindible para el desarrollo sostenible.

[En línea, en: https://www.lanacion.com.ar/editoriales/educacion-ambiental-desarrollo-sostenible-nid2586265 ]

 

Propuesta de trabajo:

 

1.Consideren el paratexto de ambos artículos y respondan:

¿Dónde fueron publicados?, ¿en qué sección de la publicación, si es que tiene secciones?

¿Suponen que tendrán un mismo grado de complejidad o uno de ellos será más complejo que el otro?

¿En qué registro estarán escritos?

¿Cuál será la intención del texto? ¿Defender una idea, explicar un tema, contar sucesos, describir una situación?

Justifiquen sus hipótesis solo a partir de los paratextos.

 

2. Lean los textos y respondan:

¿Confirman o no las hipótesis que arriesgaron en el punto 1? ¿Qué rasgos fueron correctamente previstos? ¿Cuáles no? Justifiquen su respuesta.

 

3. Trabajen con el vocabulario: busquen en el primer artículo y transcriban por lo menos cinco palabras cuyo significado desconozcan o conozcan vagamente, y luego averigüen su significado en un diccionario. Anoten solo la acepción que se adecue al sentido que el término tiene en el texto.

 

4. Seleccionen uno de los artículos y resúmanlo en no más de 15 líneas.

 

5. Esquematicen uno de los dos escritos en un mapa conceptual.

 

6. Redacten un breve texto en el que comparen ambos artículos. ¿Presentan alguna semejanza? ¿Qué los diferencia? Consideren tema, perspectiva, estilo, claridad, precisión, propósitos, destinatarios y todo otro rasgo que pueda ser comparado. Extensión aproximada: 15 líneas.

 

7. Estas son algunas frases extraídas de los textos leídos:

 

“Los comunicadores también se ven envueltos en complejas paradojas entre preservar sus fuentes de trabajo y actuar con independencia.”

“En la lucha por la defensa del ambiente, todos los sectores necesitamos unos de otros”.

“Las redes sociales y todas las nuevas herramientas tecnológicas se convierten en aliadas indispensables para la comunicación ambiental”.

El cuidado del medio ambiente exige una aproximación integral y la educación es una herramienta esencial.”

Seleccionen una de esas frases como disparador para la elaboración de un texto. Elijan una de las siguientes opciones:

 

- un texto que narre una historia (un cuento para enviar a un concurso literario)

- un texto que defienda una opinión (un artículo para ser publicado en el diario Clarín).

 

Antes de redactar, elaboren un plan (un esquema o una lista de ideas) que también presentarán. La extensión del artículo o del cuento debe ser de 25 líneas. Deben agregar como paratexto un título y una imagen. Revisen la coherencia y la cohesión del texto terminado.


Entrega por mail el martes 14/09.

Formato: documento de Word, hoja A4, fuente Times o Arial tamaño 12, interlineado 1,5 y márgenes de 3 cm.