Entre las variedades lingüísticas se encuentran los registros. Estos dependen de la situación comunicativa y la esfera de actividad en las que se enmarca el enunciado. Uno de los registros que podemos mencionar es el literario, es decir, aquel que ponemos en juego especialmente al producir textos en los cuales cobra importancia la función poética del lenguaje. Uno de los rasgos característicos del registro literario es el uso de las figuras retóricas; entre ellas, nos detendremos en la metáfora.
Dice la Real Academia Española que una métafora es "la traslación del sentido recto de una voz a otro figurado, en virtud de una comparación tácita". Estudiada en la antigüedad como un recurso estético, hoy está incorporada a nuestra vida no solo en la literatura, sino también en nuestros dichos populares (“No todo lo que brilla es oro”) y expresiones cotidianas (por ejemplo, si decimos algún día de invierno que “el aula es una heladera”). De este modo, la metáfora nos permite referirnos a un elemento (el término real) nombrando otro (el término imaginario) con el que guarda semejanza. Esa semejanza es el fundamento de la metáfora.
¿Por qué Spinetta habrá dicho, al referirse a la muchacha, “ojos de papel” o “corazón de tiza”? ¿Cómo interpretan esas metáforas? Y en el poema “En paz” de Amado Nervo, ¿cuántas podemos encontrar? Léanlo:
En paz
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
Empecemos con la primera metáfora que aparece: “muy cerca de mi ocaso”; el ocaso es el fin del día, el momento previo a la noche, y en este caso hace alusión a los últimos años de la vida, la vejez, luego de la cual llega la muerte. ¿Qué otras metáforas hay en este poema? Traten de identificarlas e interpretarlas. Luego, piensen cómo podrían transmitir las ideas de este poema en registro informal. Conversaremos en clase sobre este tema.