lunes, 15 de noviembre de 2021

Recuperatorio del segundo parcial - 2021

 Taller de Comprensión y Producción de Textos


PARTE A

Texto 1

LA NACIÓN – Ciencia/ Astronomía

30 años de "un punto azul pálido": la icónica foto de la Tierra que inspiró uno de los textos memorables de Carl Sagan y cambió nuestra perspectiva del planeta

14 de febrero de 2020  

     Es, sin duda, una de las mejores imágenes espaciales de la historia. La famosa foto de la Tierra, conocida como "un punto azul pálido", celebra este 14 de febrero su 30 aniversario. Fue captada por la sonda Voyager 1 desde una distancia de aproximadamente 6.000 millones de kilómetros. Para conmemorar esta fecha, la NASA ha remasterizado el icónico paisaje, respetando la esencia de la imagen original. Esta nueva versión de la foto sigue mostrando a nuestro planeta como un diminuto píxel en la inmensidad del espacio, atrapado dentro de un rayo de sol, solo que se ve un poco más nítido.
     El "punto azul pálido" fue parte de una secuencia de fotos tomadas por el Voyager antes de que su sistema de cámara se apagara para ahorrar energía. Luego de que hiciera un recorrido por los planetas y antes de que se sumergiera en el espacio profundo, la sonda tuvo una última misión. Carl Sagan y Carolyn Porco, dos científicos de imágenes de la misión, convencieron a los directivos de la NASA para que la nave hiciera un "retrato familiar del sistema solar". La sonda tomó en total 60 fotos que incluían al Sol y seis de los principales planetas: Venus, Tierra, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Mercurio, Marte y Plutón quedaron fuera por varias razones. El planeta rojo, por ejemplo, no se podía distinguir entre las corrientes de luz solar que rebotaban dentro de la óptica de la cámara.

 Inspiración
     Una de las razones por las que la foto se volvió tan famosa es por la popularidad de los escritos del científico y divulgador Carl Sagan. "Mirá de nuevo ese punto. Ese que está aquí. Ese es el hogar. Ese somos nosotros", escribió el científico en su libro Un punto azul pálido: una visión del futuro humano en el espacio, publicado en 1994. "En él, todos los que amás, todos los que conocés, todos de los que has oído hablar, cada ser humano que haya existido, vivió su vida ahí". Y comparó a la Tierra con "una mota de polvo suspendida en un rayo de sol".
     La imagen "nos confronta con un poderoso reconocimiento de nosotros mismos, un reconocimiento que nunca deja de conmovernos", dijo Carolyn Porco, al recordarla para la BBC en 2013.
     Garry Hunt, quien formó parte del equipo encargado de las imágenes del Voyager, dice que la foto es más relevante hoy que nunca. 30 años después, Hunt aún muestra la imagen en sus conferencias. "Cada vez que doy una charla sobre el clima y hablo de lo que puedes hacer para lograr un cambio, pongo esta imagen, porque muestra que la Tierra es una mancha aislada", dijo Hunt en el programa Today de la radio de la BBC. "Este pequeño punto azul es el único lugar donde podemos vivir y lo estamos haciendo un desastre".
     Carolyn Porco recreó el “punto azul pálido” con la sonda Cassini en 2013, girando el sistema de cámara de esa nave hacia la Tierra y capturando el píxel azul debajo de los anillos de Saturno.
     Obtener una vista de nuestro hogar ahora se considera algo imprescindible para todas las misiones que vuelan al espacio remoto. Se espera que la nave espacial New Horizons, que realizó un sobrevuelo cercano a Plutón en 2015 y que ahora se encuentra a poco más de 7 mil millones de kilómetros de la Tierra, intente repetir la hazaña fotográfica de la Voyager.



TEXTO 2

Un punto azul pálido de Carl Sagan

Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestro hogar. Eso somos nosotros. Ahí ha vivido todo aquel de quien hayas oído hablar alguna vez, todos los seres humanos que han existido. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de religiones seguras de sí mismas, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cada cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada niño esperanzado, cada madre y cada padre, cada inventor y explorador, cada maestro moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y cada pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí: en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol. La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. 

Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades cometidas por los habitantes de un lugar del punto sobre los apenas distinguibles habitantes de alguna otra parte del punto. Cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos están de matarse los unos a los otros, cómo de fervientes son sus odios. Nuestros posicionamientos, nuestra supuesta importancia, el espejismo de que ocupamos una posición privilegiada en el universo… Todo eso lo pone en cuestión ese punto de luz pálida. Nuestro planeta es un solitario grano de polvo en la gran penumbra cósmica que todo lo envuelve. 

En nuestra oscuridad —en toda esa inmensidad—, no hay ni un indicio de que vaya a llegar ayuda desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos. Dependemos solo de nosotros mismos. La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos. 

Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad, y yo añadiría que también forja el carácter. En mi opinión, no hay mejor demostración de la locura que es la soberbia humana que esta distante imagen de nuestro minúsculo mundo. Para mí, recalca la responsabilidad que tenemos de tratarnos los unos a los otros con más amabilidad y compasión, y de preservar y querer ese punto azul pálido, el único hogar que jamás hemos conocido.

Consignas de trabajo:

1. ¿Cuál es la secuencia dominante en el texto 1? Transcriban un fragmento en el que esté presente esta secuencia.

2. ¿Qué secuencias secundarias encuentran en ese primer texto? Transcriban un fragmento de cada una de ellas.

3. Traten de definir las siguientes palabras (que aparecen subrayadas en el texto 1), según el sentido que tienen en ese contexto. Si es necesario, utilicen el diccionario. Aclaren si la definición es propia o de diccionario, y qué fuente utilizaron.
  • icónico
  • esencia
  • nítido
  • relevante
  • confronta

4Reformulen con sus propias palabras lo que dice Garry Hunt en el párrafo del primer texto destacado en amarillo; utilicen verbos del decir.

5-¿Cuál es la tesis que Sagan trata de defender en el texto 2?

6- ¿Con qué argumentos lo hace? Sintetícenlos y clasifíquenlos.

7- Busquen la fotografía “Un punto azul pálido”. Piensen: ¿les parece acertada la reflexión que hace Sagan a partir de esa foto?, ¿la imagen les sugiere lo mismo que a él?, ¿qué toma de conciencia les genera?, ¿con qué otros temas pueden relacionar la perspectiva de Sagan?
Elaboren un texto argumentativo (carta de lectores, artículo de opinión o ensayo literario) que defienda una idea personal sobre el mismo tema o un tema relacionado, para ser publicado en el diario La Nación. Antes de escribir, elaboren un plan de texto (también deben entregarlo).
Incluyan en el texto por lo menos un argumento de autoridad, uno de efecto y uno de analogía. Identifíquenlos.
También incluyan un contraargumento y refútenloIdentifiquen el contraargumento y su refutación.
Pónganle un título (salvo si se trata de la carta). Extensión aproximada: 15-20 líneas (carta), o bien 25-30 líneas (artículo/ensayo).

PARTE B
Analicen el siguiente minicuento y respondan:
a) ¿Cuál es su tipo de narrador?
b) ¿Cómo interpretan el sentido del título? ¿Qué otro título podrías proponer?
c) ¿En qué tiempo cero está escrito este relato?
d) ¿Hay alguna analepsis o alguna prolepsis? Identifíquenla. Agreguen al cuento una analepsis de por lo menos dos líneas.

Literatura de Julio Torri

El novelista, en mangas de camisa, metió en la máquina de escribir una hoja de papel, la numeró, y se dispuso a relatar un abordaje de piratas. No conocía el mar y sin embargo iba a pintar los mares del sur, turbulentos y misteriosos; no había tratado en su vida más que a empleados sin prestigio romántico y a vecinos pacíficos y oscuros, pero tenía que decir ahora cómo son los piratas; oía gorjear a los jilgueros de su mujer, y poblaba en esos instantes de albatros y grandes aves marinas los cielos sombríos y empavorecedores.

La lucha que sostenía con editores rapaces y con un público indiferente se le antojó el abordaje; la miseria que amenazaba su hogar, el mar bravío. Y al describir las olas en que se mecían cadáveres y mástiles rotos, el mísero escritor pensó en su vida sin triunfo, gobernada por fuerzas sordas y fatales, y a pesar de todo fascinante, mágica, sobrenatural.