Clarín
- 9 de abril de 2020
Cartas al país
Vi
rostros llenos de zozobra e incertidumbre
Señor director:
El martes 2 me tomé el micro en Temperley.
Eran las 6 de la tarde. No llovía y los noticieros, hasta el momento en que
partí de mi casa en Adrogué, solo hablaban de una inundación en Capital
Federal. En el transcurso del viaje llovía de lo lindo. Para el momento en que
llegamos a Ringuelet, la inundación era ostensible y el bondi no pudo avanzar
más. El chofer buscó refugio en una estación, donde estuvimos tres horas. A eso
de las 12, el chabón decidió seguir camino a La Plata. Tuvo que tomar un tramo
donde el agua llegaba al primer escalón del micro. Nos detuvo gente del grupo
Halcón; nos dijeron que era imposible entrar a la ciudad, que nos quedáramos
ahí hasta que el agua bajara. En sentido contrario, yendo a Capital, la
situación era mucho más grave, ya que el H2O había entrado a micros y combis.
Vi la evacuación de muchas personas que salían con el agua hasta la columna
lumbar. Vi rostros llenos de zozobra, de incertidumbre, de julepe.
Cuando pudo, el micro
volvió a tomar la autopista e ingresó a la ciudad. Toda La Plata estaba oscura.
Le pedí al chofer, que parecía macanudo, que me dejara en una parada de taxis y
pude regresar a mi hogar. Cuando me llamó mi progenitora, traté de
tranquilizarla, pero mi vieja se había pegado un susto bárbaro. Mientras
escribo esta misiva, ya después de tres días de la inundación, sigo sin luz.
¿Cuándo empezaremos a prever estas situaciones, para que no nos afecten tanto?
Luciano Palermo - luc.palermo@yahoo.com.ar
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